domingo, 18 de octubre de 2009

El estado de la poesía.



Una reciente e interesante entrada en el blog del poeta David González, nos da pie para un asunto que nos ronda la cabeza desde hace algún tiempo.
El mundo de la poesía y de los poetas es muy diverso, pero año tras año y recital tras recital, uno va observando pautas comunes que, como minimo, resultan curiosas.

Una de ellas es que el público al que le interesa la poesía, salvo excepciones, cumple dos condiciones: el 90% de los asistentes a un recital de poesía, escriben también poesía, y el 99% por ciento son amigos del poeta en cuestión.

Tal vez, poetas que se muevan por esferas más elevadas tendrán otra experiencia, pero hoy vamos a hablar de la poesía a pie de calle, en tu pueblo o en tu ciudad, en tal bar o en tal librería.

Lo que plantea David es algo muy sencillo: Siendo cierto que mucha gente elogia su trabajo y su poética ¿cómo puede ser que apenas venda un par de libros? ¿le mienten los que elogian sus poemas? Y si no le mienten: ¿qué les hace que no les merezca la pena soltar unos euros y comprarse alguno de ellos?

Bien, esto toca un punto que uno nota cuando organiza un recital o una actividad: raramente se considera que un poeta haga su trabajo por dinero.
Visto así, nadie te dirá que escribe por dinero, ¡qué vulgar! pero todo el mundo da por sentado que un banda de música va a cobrar, aunque sea poco, por un bolo, y que una compañía de teatro va a querer que se le pague su actuación.

A los poetas, sin embargo, parece que nos hacen un favor, porque somos seres etéreos y espirituales, alimentados tan sólo por las musas que estamos deseando que nos permitan lanzar nuestros versos al mundo.
La gente quiere leer poesía, pero no tiene tanto la sensación de que DEBE comprar poesía, y DEBE comprar poesía por una razón muy sencilla, porque el poeta también tiene que comer.

Sería interesante que alguno de los amigos editores que leen este blog arrojaran alguna luz sobre el asunto: ¿la gente corriente compra poesía? ¿o la poesía sucumbiría sin el apoyo de la concejalía de cultura de turno que financia ediciones de poemarios que terminan en un cajón?

David, en una decisión que admite sus matices, ha optado por cerrar su blog al público en general y convertirlo en un blog de pago. Hay que decir que es normal que alguien que dedica tanto tiempo y esfuerzo a la divulgación de la poesía concluya con un "que os zurzan" si año tras año la gente visita su blog, lo felicita y luego es incapaz de ir a la librería y comprar algo que en principio, le merece la pena.
Y sin embargo, pagamos un cine, una cerveza, o un concierto.
Parece que con la poesía vale aquella frase que, con bastante coña, aparecía en la revista "Karma dice:" referida a las drogas. "¿Drogas? Sólo si son gratis."

Pues así está la cosa por lo que parece: "¿Poesía? Sólo si es gratis." Y tenemos que cambiar esa mentalidad, especialmente a los que nos gusta la poesía.
Hay que mojarse: ¿Te gusta algo? ¡Rascate el bolsillo, tacaño! Comprate la revista, el libro o el fanzine.

Este camino del dinero y la cultura es un camino de muchas sombras. En el otro extremo están los apandadores de la SGAE, haciendo de la cultura y del impuesto preventivo un saludable negocio.

Yo por principio, que llevo a mis espaldas bastantes revistas de poesía, siempre compro todos los fanzines que veo: porque son baratos, y porque cualquiera que crea que la poesía aún vale la pena, merece que le den una palmadita en la espalda y un poco de ánimo. Y un poco de animo no es felicitarlo, un poco de ánimo es gastarte dos euros, seamos claros.

Me han sorprendido estos datos respecto a las ventas de los libros de David, porque considero que tiene calidad para vender mucho más. ¿Les ocurre entonces a otros autores lo mismo, o es un problema particular?
Poetas que han tenido libros suyos en las listas de más vendidos, como Elena Medel, ¿tendrán una visión distinta del panorama?
¿Se vende entonces poesía o no se vende?

Me decía el Señor Vadil, hablando de esto, que la poesía es una cuestión de modas: esta es la poesía que se lleva, esta no. Es una cuestion interesante (otro día hablaremos de la Teoría de Huecos del Sr. Vadil, que sirve para explicar muchas absurdeces poéticas): ¿quiere decir que están los perfopoetas, por citar un ejemplo actual, en mejor posición que los plumillas de escritorio?. No sé, pero eso daría para otro post.

La cuestión es que a algunos poetas se les reconoce, pero no se les compra.
¿Es el mundo de la poesía una pura pose que se desmorona a la hora de rascarnos el bolsillo? ¿mola tener el ultimo libro de moda de fulanito o zutanito, pero nada de comprarse libros de otros poetas menos "glamourosos"?
¿Hay realmente modas en esto de la poesía? ¿no basta sólo escribir bien sino también saber venderse?
Ay, no sé. Realmente si soy justo, también veo que hoy publica un libro hasta el tonto del pueblo (¿y donde me deja eso a mi, sin ningún libro publicado :)?

Lo decía un editor: "Amigo, escribir un libro, ¡eso puede hacerlo cualquiera! Pero ¿vender un libro? ¡Eso es lo verdaderamente milagroso!"

En fin, ¿estamos los poetas infravalorados? ¿deberíamos hacer una huelga de versos caidos hasta que se nos reconozca nuestro trabajo, como a los musicos, los pintores o los escultores?

Os dejo con con una pequeña panorámica de poetas actuales. De casi todos tengo libros en mi casa, porque yo, sépanlo ustedes, soy de los que aún compra libros de poesía.


DAVID GONZALEZ (de David tengo "El Demonio te coma las orejas", un libro que merece la pena leer, realmente. El siguiente poema nos lo mandó David para nuestro segundo numero del GENTLEMAN SOLDIER)

TRINIDAD POÉTICA

la poesía

es

el vaso

el agua
que contiene
el vaso

y la gota
que colma
ese vaso

y rompe

la presa


ADA MENENDEZ (De Ada tengo "El desvestir del pulgar". A mi me resulta un libro complicado, pero claro, yo sólo soy un chico de empresariales. Actualmente ya tiene nuevo libro "Abierta de piernas". Ada siempre tan visceral)

FUTURO INCIERTO

Es el día de las esquinas polares
Cuando puedo congelar palabras
Paridas en fecundaciones de escobas y martillos

No participaré en otra bacanal silenciosa
lo prometo
mantendré mi juramento hasta nuevo boreal
Engañaré a quien me engañe con sus promesas

Adelantada
A los acontecimientos
A los venenos del sapo

Y barreré el polvo
tras el parto del glaciar.


JOAQUIN PEREZ AZAUSTRE (ya ven si soy imparcial, que hasta tengo libros de Azaustre, ese fan de la metaliteratura. Concretamente tengo "El jersey rojo. A mi, no me gustó mucho, a María Gonzalez, sí.)

ESPIONAJE

¿Qué es la escuela desmenuzada, el sonido infrecuente,
el latido del mundo?

Vivimos una edad, nos amamanta.

El espionaje es la sobra, o quizá menos:
el rostro de unos años o el aire alterado de las
conversaciones.

Cualquier espía es ladrón
de nombres y de escenas inasibles:
no tanto una mirada como la composición de un oido,
o la agudeza exacta del oido.

Espiar corresponde a este sustrato
a esta manera última de pugna, de ser presencia adentro.

MARIA GONZALEZ (Una de las personas con más sensibilidad poética que conozco, sus pequeños poemas son perlas diminutas y evanescentes. Aún no tiene libro, porque el mundo es asín.)

Gnome's nose

El silencio es mirarte desde el espacio en que coinciden nuestras puertas.
Observar cómo creces a velocidad infinita.
Acostarme a tu vera cada noche, en tu cama de cuentos. Soñarte, soñarme, mientras duermo acurrucada en tu regazo.

El silencio es sentir tus dedos recorrer mi pelo.


ELENA MEDEL (De Elena tengo "Vacaciones" y "Tara". "Tara" me lo lei entero, pero mi madre se negó a pasar de la cuarta página, cosa que aún no le he perdonado del todo. Es una situación realmente dificil tener que elegir entre Elena o tu madre.)

CORAZÓN

De puntillas bajaré al sótano del mundo,
donde las niñas remedan su torso hueco
con los juguetes que encuentran por la calle.

Si te acercas a mi pecho
un dragón blandito te quemará los ojos,
fabricando con sus pupilas una brújula
que me pierda en el pasillo hasta tu cuarto.


BORJA DE DIEGO (tampoco tengo libro de Borja, y él tampoco lo tiene. Pero sí tiene bastante nervio a la hora de escribir. Un tipo auténtico, y encima, contamos con él en nuestro primer GENTLEMAN, qué más se puede pedir.)

NEO-CENSURA

Ellos dicen:

No digas nada.
Cósete la boca .
Deja que un puño
o un desfile
hable por vosotros.
No hace falta que digas
(todo ya está dicho
o se dirá algún día),
no digas nada.
Ya está la gente grande
para decir grandes cosas,
¿por qué estropearlo?
¿para qué estropearlo?
No digas nada,
la palabra es cosa de otros,

más sinceros,
más queridos,
más grandes que tú.


NACHO MONTOTO (De Nacho tengo el libro doble "Mi infancia es un tobogán/ Espacios insostenibles" De "Espacios insostenibles" hay una buena y una mala noticia. La mala es que no me enteré absolutamente de nada, la buena, que albergo la esperanza de pillarlo un día en un café y que me lo explique. Merece la pena pinchar el link, quizá me ahorre el café, hay una extensa explicación del poemario. En fin, otra ocasión perdida de que me invitén a café.)


Luz: ventana abierta / cortina recogida/
persiana en lo alto / gente en la calle.
Luz: foco de discoteca / colores en el techo/
halógenas en el W.C. / ultraviolet




En fin, que me voy ya. Si compráseis libros de poesía me podría quedar toda la noche escribiendo para vosotros, pero esto es gratis y mañana tengo que madrugar para ganarme el pan.

Animo para David, al menos si lee esto verá que hay gente que sí se compra sus libros.

Para los demás, y visto este pequeño panorama que hemos dibujado. ¿Creeis que la poesía merece quedarse cogiendo polvo en las librerías? ¿nos lo estamos ganando a pulso, o por contra hoy puede decirse que la poesía goza de buena salud salvo honrosas excepciones?


Comandante de Campo Cohen


Pd.- Me dejo a muchos poetas que merecerían estar aqui, por supuesto, y tengo más libros, no crean. Espero que me perdonen, si les cuento cuanto rato me ha llevado escribir esto hasta aqui, os estremeceríais. Hoy ya no doy para más.

4 comentarios:

Gabriel Gale dijo...

Ya era hora de empezar a plantearse por qué las raíces son así de feas y la planta echa cada día flores, al parecer, menos vivas. Dejando de lado que se leen menos libros de papel hoy que ayer, la cuestión de por qué no se venden los libros de nuestros poetas contemporáneos, con excepción de Sabina y García Montero (sin comentarios), es porque no se suele leer poesía. En este caso, los poetas, Comandante, son seres audibles, no legibles. Vamos a la caza de sorpresas, de novísimas modernidades y, si quiere, de alteraciones de color en el lenguaje. Me pregunto por qué el arte poético se ve tan temporal, tan precario y leve actualmente. Los poetas son quienes menos poesía leen, oh paradoja y salvo excepciones. Y sé de sobra que hay muy buenos poetas y muy buena tierra literaria en revistas y fanzines. Pero sí, la gente no tiene amigos verdaderos, o los amigos son tacaños y es cierto que la confianza... Me reservo mis conclusiones, diantres. ¡Un abrazo!

Abdul Alhazred dijo...

Bueno, creo que ya sabe que yo soy mucho más de narrativa que de poesía y que, de hecho, la poesía normalmente me atrae bastante poco, salvo casos muy excepcionales. Y creo que el diagnóstico que han realizado en el comentario anterior es lo más acertado: En este pais no se lee, y menos poesía. No hay más que darse una vuelta por cualquier librería de tamaño razonable para ver que se publica y se compra poesía en cantidad escandalosamente inferior a la prosa (y ya ni hablemos de teatro). No hay que darle más vueltas. Es más, me atrevo a aventurar a que sus cuentos de hadas sí que han tenido más éxito que los versos, ¿verdad? Y esos relatos siguen teniendo el formato 'amateur' que puedan tener los poemarios. Pero son prosa.

La poesía, creo, está condenada a las minorías desde que la novela como género literario se hizo popular.

Manuel Guerrero Cabrera dijo...

Gracias por el artículo.

Mi visión es muy limitada y, en ciertos aspectos, mi comentario sería necio. Desde un pueblo del sur de Córdoba, el público es 100% amigo y no a muchos amigos les gusta la poesía. Sin embargo, los amigos utilizan el boca a boca, de tal manera que en los actos que hemos organizado por aquí el porcentaje de amigos se ha reducido.
Si se quiere un público determinado, hay que trabajarlo. Como profesor, siempre he insistido al alumnado (nunca he tenido alumnos mayores de 16 años) que vaya a recitales y, luego, me he llevado más de una sorpresa y se lo he premiado con lo que ellos quieren (un poquito más de nota), pero no lo saben hasta el final. De tal manera que, en mayo o junio, no hace falta que les diga nada, porque van, no por la nota -que ya me niego a subirla-, sino por escuchar poesía. Te traen libros de poesía, te comentan que este poema le gusta y aquel no, que si hay más poetas que escriban igual que Luis Alberto de Cuenca o que Bécquer, que tenía entendido que la poesía de Quevedo no se entendía... El público no sale de la nada, hay que hacerlo y buscarlo. Por supuesto, hay mucha persona que te dice que se le avise y no se presenta... Pero lo importante es, como se diría, plantar la semilla. Y dar con el texto adecuado para el público es fundamental para engancharlo, pero esa es otra historia.

Respecto al pago de la web, me parece bien, aunque con reservas. El problema es que la música tiene más cabida en los medios, así como el teatro (al menos una vez a la semana aparece alguna noticia sobre esto en los telediarios nacionales. La TV es el medio de mayor difusión), pero la poesía aparece con la muerte de un poeta o un premio "importante" -esto es, muy comercial- (me gustaría saber cuántos telediarios anunciaron que Eduardo García ganó su Premio de la Crítica). Por lo que el dinero que se obtiene en la poesía de pago saldría mayormente de los lectores de poesía y algo de otros(¿algún medio de comunicación se apuntará?), teniendo en cuenta que casi el 100% del público son amigos (¿abusamos de ellos o lo harán quiénes de verdad le guste la poesía?)

No aburro más.
Saludos.

Maria dijo...

Jesús!!! que yo he cambiao de blog!!!!!

muchas gracias por la cita, el detalle, la descripción... ^.^
y por supuesto, por el artículo, que tu tiempo te ha llevado.